jueves, 15 de enero de 2026

N

 Efervesces como el Nitrógeno, a la temperatura fría le haces el quite y prefieres hervir para salir por todos lados. Revientas, como una bomba de racimo frente a quienes te estiman. Pregonas por el cambio del resto y la preocupación de la amistad, cuando en realidad no te importa el trasfondo ni los hechos. Fuiste quien busco amparo cuando la vida no te entregó lo que querías.

Aquí estábamos. Siendo nosotros. Nunca cambiamos por nadie.

Yo no decidí partir ni menos decir adiós. El Ube tenía razón. Las relaciones humanas son extremadamente frágiles. Confío en esa frase, confío en sus secuelas porque me tocó vivirlas. Sin querer.

-----

Nos conocimos en la biblioteca de la U, en un momento en el que pensé que no existiría un retorno sobre mis relaciones en general. Vivimos experiencias únicas y buscamos siempre cobijar. Nos ayudábamos cuando lo necesitábamos.

Por mi parte, por un evento catastrófico en mi vida, decidí no declarar a nadie como amigo/a inmediatamente. Me costó un mundo completo pasar a sacar gente de mi vida, que contribuyó, que aportó, pero aprendí de lo que se trata una ruptura importante y una que realmente no merece la pena.

Y por esta, estoy más que feliz. Quizás no somos lo que quisiste. No seremos tampoco. Pero estoy seguro de que lo intentamos. Pusimos de nuestra parte por cuidar, nos preocupamos e hicimos lo que más nos gustaba cuando las cosas estaban bien.

Lo pasé bien. Fue entretenido mientras duró. Lo bueno es que sabemos qué es lo que queremos y lo obtendremos.

Cuídate.

Hasta siempre y de nada, loca.