domingo, 24 de agosto de 2025

Cavilación

 Mis dedos y mi mente me han conducido aquí. Creo que lo más importante de la semana anterior fue darme cuenta de un sentimiento dormido. Y la coincidencia más loca es que esta misma persona me preguntó si alguien me estaba moviendo el piso. Le respondí que si. Nunca le dije que era ella.

Pues, en mi más sincera condición de hombre, no puedo darle un futuro concreto a alguien en este momento. Mi hija es primera prioridad en mi vida y más en este momento, en el que casi setecientos kilómetros nos distancian. Ya entendí que toda la vida es en función del dinero y la gente en general solo quiere eso (más un atractivo físico). 

Y pues encontrar a alguien que se desentienda del dinero, hoy, es difícil. Pero ¿Qué sería de una aventura sin calcular el puto precio de cada movimiento? Fui feliz cuando lo único que me preocupaba era pasarlo bien, en vez de andar cobrando dineros o buscando la guita para la fiesta. Cuántas veces me dijeron "oye pero es mucho". O ¿Cuánta gente me ha pedido dinero prestado y no me lo ha devuelto?

Sépanlo: no les cobro para dejar mi conciencia tranquila. Es la de ustedes la que debería sacudirse.

Pensé alguna vez que "me daría el tiempo" y estoy en eso mismo. En el tiempo en que estoy soltero y la concentración sobre mi bienestar ha aumentado exponencialmente. Me sumé al desafío de ir soltando el cigarro. He visto un par de testimonios y he leído sobre el tema (un poco). Estoy caminando sobre 30 kilómetros a la semana y ascendiendo más de 600 metros, en un ánimo de mejorar mi condición física para subir más cerros. Me da risa escribir esto porque hace dos meses no estaba así. Para nada. Admito lo difícil que es dejar el pucho. Soltar humo es simplemente fenomenal, pero al sentir el asma en mis pulmones cuando subo los cerros, mis ganas de botarlo también aumentan exponencialmente. Por lo que me "someto" a subir el San Cristóbal o el cerro Renca para cansarme y alejarme de esa puta "necesidad".

Quedan menos de seis meses para los treinta (CONCHA DE TU MADRE). Quiero llegar con una capacidad pulmonar más amplia porque llegar a las cimas se está convirtiendo en una nueva necesidad. Sentirme bien, estar en paz, que NADIE me webee, apreciar lo bonito de mi país y disfrutar la vida se ha transformado en una necesidad. Antes fumaba con cajetillas distintas cada dos días. Hoy estoy pasando a fumar ocasionalmente (hace cuatro días una amiga me invitó un par de cigarros y antes de eso habían pasado seis días (creo) desde la última vez que había fumado). Supongo que es un paso, no comprar cajetillas y destinar ese ahorro a las subidas de cerro. Dicen que si uno no cuenta los días, es porque estás en un buen plan de dejarlo.

Hasta finalmente dejarlo. Qué locura, lo disfruté tanto. De a poco se siente el adiós como una superación. Así me planteo metas que suenan simples pero son difíciles de concretar. Cada día es un avance. La tentación la enfrento cada vez que voy a comprar algo a almacenes que venden cigarros. O cada vez que veo a alguien calándose un Lucky. El humo lo atravieso y pienso que es una etapa por superar pronto.

Reducir el costo de mi existencia es una prioridad.

Enamorarte me encantaría.
Pero tú tienes que terminar lo tuyo y
yo debo encontrar lo mío.

Y si eso no resulta, me daré cuenta
del tiempo que perdí.
Pero si resulta, nos daré
la vida que merecemos.

A lo mejor me convenzo el miércoles que viene.

José.

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